La tarde del 2 de mayo de 1808, mientras Madrid se levantaba contra las tropas de Napoleón, los dos alcaldes de Móstoles, Andrés Torrejón y Simón Hernández, firmaron un documento que pasaría a la historia como el Bando de los alcaldes de Móstoles o Bando de Independencia.
Madrid se levanta
Aquella mañana el pueblo de Madrid se amotinó contra las tropas francesas del general Joaquín Murat. La revuelta, protagonizada sobre todo por las clases populares, fue sofocada con dureza a primera hora de la tarde y seguida de fusilamientos en la madrugada del 3 de mayo.
Quién escribió el bando
El texto no lo redactaron los alcaldes. Su autor fue Juan Pérez Villamil, alto cargo de la Corona —auditor general y secretario del Almirantazgo— que tenía casa y tierras en Móstoles. Junto a Esteban Fernández de León, recién llegado del Madrid en lucha, convenció a los dos alcaldes ordinarios para que lo firmasen como autoridades locales, posiblemente ante el escribano del ayuntamiento, Manuel de Valle. Su frase más recordada: «La Patria está en peligro, Madrid perece víctima de la perfidia francesa».
A galope hasta Badajoz
El andaluz Pedro Serrano se ofreció a llevar el aviso por el Camino Real de Extremadura (la actual A-5), cambiando de caballo en cada casa de postas y mostrándolo a las autoridades de cada pueblo. Llegó a Badajoz dos días después, y Extremadura se levantó en armas en pocos días.
¿Una declaración de guerra?
La tradición popular convirtió a Andrés Torrejón en «el alcalde que declaró la guerra a Napoleón». Los historiadores matizan: el bando era un llamamiento a socorrer Madrid y a la insurrección, y la declaración formal de guerra llegó en junio desde la Junta Suprema de Sevilla. Aun así, es uno de los primeros documentos de la Guerra de la Independencia.
El destino de los alcaldes
Torrejón y Hernández fueron detenidos y llevados ante Murat. Condenados a muerte, salvaron la vida pagando una fianza de más de 30.000 reales y alegando que un desconocido les había hecho firmar. Andrés Torrejón (1736-1812) murió en Móstoles durante la hambruna de 1812; sus restos reposan hoy en una capilla de la iglesia de la Asunción. Simón Hernández (1743-1818) le sobrevivió seis años.
Una memoria viva
En 1908, en el centenario, el rey Alfonso XIII visitó Móstoles e inauguró en la plaza del Pradillo el monumento a Andrés Torrejón, con el alcalde y el postillón a caballo. Poco después concedió a la villa el título de Excelentísima. Hoy el Dos de Mayo es la fiesta de toda la Comunidad de Madrid, y en Móstoles unos 300 vecinos representan cada año, vestidos de época, los hechos de 1808.